02 Sep

Síntesis y Análisis

La Construcción de los Intereses Nacionales

Jutta Weldes

Cátedra: Relaciones Internacionales

Profesor: Gilberto Aranda Bustamante

Estudiantes: Erica Joseph

                     Luis Bustos

El interés nacional es un elemento fundamental en las teorías políticas internacionales, y al mismo tiempo un concepto ampliamente debatido y criticado por expertos. Debido a las distintas perspectivas, ideas e interpretaciones  que se han planteado en torno al análisis sobre este tema.

Sus principales detractores plantean que este concepto tiene graves deficiencias, ya que según Steve Smith se puede utilizar este concepto para que signifique lo que el usuario estime pertinente. Luego Clinton añade que este concepto es un arma que desgarra los procesos democráticos al justificar ampliamente la acción de un determinado Estado. La autora del texto por su parte intenta realizar una defensa de este concepto, por considerarlo un elemento imprescindible y central para explicar la acción del estado y por ende de la política internacional.

Según los planteamientos de esta última es preciso mencionar que la importancia del interés nacional descansa principalmente en dos puntos de argumentación. En primer lugar Weldes plantea que el interés nacional es el concepto mediante el cual los políticos establecen las metas del Estado en política exterior, y en segundo lugar es considerado como un recurso retórico por medio del cual se genera legitimidad y apoyo político a la acción estatal.

Los problemas con el Realismo

La forma en que los realistas han conceptualizado el interés nacional de manera deductiva, es inadecuada. Ya que se le intenta enmarcar dentro de la lucha anárquica y competitiva del poder por parte de los Estados. Siendo Morgenthau el más claro exponente e esta idea, plantea que el interés nacional de cualquier Estado es la protección de la identidad, la seguridad  y la supervivencia.

Con esta noción de interés nacional se pueden establecer que hay dos problemas significativos con el concepto, el  primero de ellos asociado a la seguridad y supervivencia del Estado, resulta demasiado general  e indeterminado para un análisis específico. Y el segundo problema y más importante aún de esta noción de interés nacional, se basa en una epistemología empírica cuestionable que ignora la centralidad del proceso de interpretación. Es decir la definición y conceptualización plateada por los realistas resulta demasiado amplia y vaga, y al mismo tiempo según Tucker 1968, si los estados persiguen la seguridad y el poder, no nos explican exactamente lo que esto significa, ya que los dictados del poder nunca se manifiestan de manera clara. Por ende esta concepción no nos puede ayudar a explicar la adopción de una política por parte de un Estado, en el ámbito interno o externo.

La construcción de los intereses nacionales

La idea y el concepto  de interés nacional por parte de los constructivistas, es establecida por significados colectivos que constituyen las estructuras que organizan la acción del Estado, dichas estructuras son subjetivamente constituidas de identidades e intereses que se adoptan por parte de este último. En base a lo mencionado anteriormente se puede entender a los intereses nacionales, como construcciones sociales creadas como objetos significativos a partir de significados intersubjetivos y culturalmente establecidos con los cuales es comprendido el mundo y en particular el sistema internacional. Los intereses nacionales surgen a través de la representación  e identificación   de  problemas por parte  de los funcionarios que guían la acción del estado, según las condiciones que se presenten, y a partir de este punto se establecen los objetivos.

Frente a una posible situación en la que el Estado deba tomar una decisión en pos de su interés nacional, es necesario encontrar respuestas  a tres preguntas en torno a este concepto. ¿Quiénes construyen el interés nacional? ¿Por qué motivo?  ¿Cómo se construye? La primera de estas se encuentra en el conjunto de instituciones  organizadas que se conoce como Estado, ya que el sistema internacional moderno establece que el identificar y garantizar el interés nacional es un asunto esencialmente del Estado. En cuanto al “porque”, la respuesta resulta bastante evidente, es principalmente para que el estado actué, para lo cual se debe tener la suficiente información de la situación que se presenta en un determinado momento, para que especificar en sus objetivos. Y finalmente el “cómo” se construye estos intereses, se debe principalmente a una vasta gama de recursos culturales y lingüísticos  disponibles para que los funcionarios estatales creen representaciones, que sirvan en una primera instancia para poblar el mundo con una variedad de objetos y actores influyentes, tanto estatales y no estatales. Estas representaciones creadas, son importantes porque pueden brindar condiciones de garantía, que hacen que una acción o creencia determinada sea más razonable, justificada y apropiada, según los deseos y expectativas de los Estados, a la hora de tomar decisiones  ( Fay 1975).

Redondeando lo anteriormente dicho,  se puede decir que las representaciones creadas por los funcionarios estatales dejan en claro cuales circunstancias podrían llevar a amenazar los intereses nacionales  y cuál es la mejor manera para hacer frente a una situación desfavorable. Agregando el hecho de que mediante estas representaciones, no solo se construyen los intereses nacionales, sino que también estos se producen  por la vinculación de sujetos y objetos sociales.

Las representaciones y la construcción de intereses nacionales

La representación del interés nacional por parte de un estado, responde también a un proceso de construcción social  con dos dimensiones analíticas distintas, conocidas como articulación e interpelación. El primer proceso es el medio por el cual se produce significado a partir de materiales  culturales y recursos lingüísticos. El significado se crea al establecer cadenas de connotación entre diversos elementos lingüísticos, las pasan posteriormente  a ser cadenas asociativas. Estos elementos que forman estas uniones, son ideas y  conceptos existentes en una determinada cultura, los cuales  poseen un sentido para las personas que integran la sociedad. Esta articulación de recursos lingüísticos se combina para la creación representaciones específicas en torno a los hechos y fenómenos que ocurren en el ámbito internacional, de tal manera que se pueda asociar esta idea representativa que tienen las personas con la acción de su respetivo Estado.

La segunda dimensión en la cual se forja la representación de los intereses nacionales corresponde  a la interpelación por parte  de los sujetos, esta acción es al mismo tiempo un proceso dual, por medio del cual se crean identidades  o posiciones de los sujetos. Es decir la interpelación significa en un primer lugar que cuando se retratan relaciones sociales se crean identidades específicas .Los individuos en algún momento llegan a identificarse con posturas instaladas, una vez que esto ocurre la representación ya tiene un sentido para ellos, para que finalmente  exista concordancia entre el poder del Estado, la sociedad y los intereses nacionales.

Ambos procesos son fundamentales tanto para la creación de los interese nacionales, como para la representatividad de estos, ya que  a través de esto y lo mencionado anteriormente se crean visiones sobre el sistema internacional, los mismo Estados, interpelan y posicionan a los individuos que conforman las sociedad, y permite alinear las metas trazadas por los funcionarios estatales con los objetivos planteados.

Análisis del texto

Cabe destacar que la autora analiza el interés nacional a partir de un hecho histórico, la denominada  “Crisis de los Misiles de 1962”. Por lo tanto, en este ejercicio a modo de ejemplo, se tratará de analizar el interés nacional en lo que tenga que ver con esta situación histórica específica, desde dos perspectivas y dos interpretaciones distintas.

En el contexto político que se desarrolla dicha crisis internacional poli hemisférico, es el momento de plena guerra propagandística, donde el Estado post Westfaliano era el actor principal en el escenario político internacional. En esta línea de idea cabe resaltar que existían dos bloques antagónicos, con formas de vidas e ideologías opuestas: URSS   y los Estados Unidos.

Crisis de los Misiles e interés nacional desde los Estados Unidos democrático de Monroe

La narrativa estratégica

Jutta Weldes relata en el capítulo de representación y construcción de los intereses nacionales: las verdaderas articulaciones o cadenas de connotación que las definen, se arraigan en parte en las prácticas lingüísticas de contextos históricos y sociales específicos. Son el producto convencional de procesos sociales de creación de significados continuos y cuestionados. Por lo que cabe destacar que tras la Segunda Guerra Mundial, URSS mantuvo el monopolio nuclear mundial por casi 4 años. Por lo tanto, este pasado histórico  reciente  ha sido fundamental para comprender  el proceso de articulación de significados como amenaza el despliegue de los misiles soviéticos a Cuba en octubre del 1962.

Bajo la lógica de la doctrina Monroe, como lo señala la autora la noción de hemisferio occidental y de Estados Unidos, como principal líder y protector de esta parte del globo, es una construcción social, tal como lo son las razones por las cuales este Estado protector,  ve el despliegue de los misiles soviéticos como una invasión y una agresión solapada e hipócrita a la paz del hemisferio occidental. En Estados Unidos  la crisis es entendida por el público, como para los funcionarios estatales como una invasión, una intrusión extranjera al hemisferio.

Por otro lado, desde la perspectiva de un estadounidense, defensor de la democracia liberal, se plantea la siguiente pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre tener misiles soviéticos a 140 km de distancia de Florida y tener misiles norteamericanos pegados a la Unión Soviética en Turquía?  En cuanto al análisis de la pregunta, desde el punto de vista occidental, los soviéticos totalitarios quisieron  engañar a todo el hemisferio occidental, bajo un manto  secreto de una operación de despliegue de misiles en territorio cubano como defensivo. Los «totalitarios» no protegen a los débiles, sino que más bien los esclavizan y los explotan. En contraste cabe señalar que en esta Guerra Propagandística, como lo relata Richard Hass (director de planeación de estado) “el principal objetivo de la política exterior de Estados Unidos es integrar a otros países y organizaciones en acuerdos que promueven un mundo acorde a los intereses de esta potencia, Entonces el contraste entre tener los misiles norteamericanos en Turquía es el carácter legítimo de la supremacía de Estados Unidos, como el líder del hemisferio occidental  y  protector del mundo democrático libre. Tener  misiles soviéticos en Cuba es la secrecía engañosa de la Unión Soviética, de fascismo rojo, es la invasión del hemisferio occidental y una  amenaza  a Norteamérica.

En su discurso del 22 de octubre, Kennedy insistió en que «esta acumulación secreta, rápida y extraordinaria de misiles comunistas… esta decisión repentina y clandestina, de instalar por primera vez armas estratégicas fuera del suelo soviético», era «un cambio deliberadamente provocador e injustificado del estatus quo”.

Consecuencias del auto denominación de Estados Unidos como líder de este hemisferio.

  1. Legitimó e hizo obligatoria, una respuesta activa de Estados Unidos al despliegue de los misiles.
  2. Marginó otras posibles  lecturas e interpretaciones sobre  esta crisis.
  3. La construcción del liderazgo mundial de Estados Unidos le da sentido y legitimaba una peligrosa política de confrontación nuclear.

¿Cómo el interés nacional de Estados Unidos pasó a ser también el interés fundamental del hemisferio occidental?

Esta construcción de Estados Unidos se funda en la imagen auto diseñada de este país como el líder del hemisferio occidental, de un mundo libre, y como vencedor global de la libertad y la democracia.

Estaban encapsulados en la noción del liderazgo mundial de Estados Unidos, en la cual el objetivo de  Estados Unidos esta exitosa y firmemente articulado con la característica «liderazgo mundial».

Truman afirmó en privado que «pronto se pondrá a los rusos en su lugar», y que «Estados Unidos tomará entonces la delantera para manejar el mundo, tal como tiene que ser manejado» (citado en W.A. Williams, 1962, p240). Truman declaró públicamente que «nos guste o no, todos debemos reconocer que la victoria que hemos logrado ha colocado sobre el pueblo norteamericano la perdurable carga de la responsabilidad por el liderazgo del mundo» (1945, p. 549)

Entonces como lo relata Weber en “la política como vocación” la legitimidad se basa en la creencia popular perpetuada a través de la racionalización de costumbres. Se puede deducir que la aceptación popular, la creencia ha legitimado una misión norteamericana global.

Crisis de los misiles e interés nacional desde los URSS Nacionalista socialista

La narrativa defensiva

Como la autora lo cita en el capítulo el problema con el realismo: “las identidades son la base de los intereses» (Wendt, 1992, p. 398,) Los intereses nacionales, entonces, son construcciones sociales que se desprenden de un proceso ubicuo e inevitable de representación a través del cual se crea significado. Al representar para sí mismos y para otros la situación en la que se encuentra el Estado, los funcionarios del mismo ya  han construido el interés nacional.

Cabe analizar el contenido del autor, desde una mirada del Derecho internacional respecto a la unidad de análisis que emplea la URSS, en el despliegue de los misiles a Cuba. Ya que en el periodo de la Guerra de contención las principales armas de combate eran los peones, ya que Estados Unidos tenía en Eurasia su punto estratégico, su recompensa geopolítica post Segunda Guerra Mundial, para controlar a su principal oponente, por lo tanto, después de la revolución cubana y la adopción del régimen socialista por el nuevo líder revolucionario Fidel Castro, como el primer régimen socialista en Latinoamérica. Cuba por lo tanto se convirtió en la piedra en el zapato del Imperialismo Norteamericano en el hemisferio occidental. Por lo que Estados Unidos comienza una  larga historia de hostilidad y de agresión contra Cuba («métodos del imperialismo neocolonialista» Castro, 1981, p. 87). En consecuencia, la URSS con Stalin como principal defensor del estatus quo, se   defiende  los intereses de este nuevo “estado débil”, pero un posible aliado de la ideología soviética en el hemisferio occidental, frente a la potencia imperial neocolonialista. Para hacer frente a las medidas norteamericanas de opresión a Cuba e impedir la invasión norteamericana a la isla del caribe, la  URSS decidió desplegar misiles en la isla como medida preventiva. En contraste a la narrativa norteamericana de una estrategia engañosa de URSS para invadir el hemisferio occidental, la URSS actuó en base a interpretación del artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, como una medida para proteger y defender a Cuba.  En enero de 1961 Kennedy cortó relaciones diplomáticas con Cuba. En marzo eliminó la cuota del azúcar cubano, amenazando con un total derrumbe a la economía cubana, sumamente dependiente de la exportación de este producto. Luego, en abril de 1961, Estados Unidos organizó la infame invasión contrarrevolucionaria de Cuba en Bahía de Cochinos. Como lo argumenta Weber citando a Trotsky (Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética): todo Estado está fundado en la violencia”. Por lo que se puede entender las acciones de Estados Unidos en contra de Cuba, como violencia constitutiva al Gobierno Cubano. No nota claramente que cuestiona el reconocimiento del gobierno socialista de Castro. Por lo que la URSS como principal ideólogo del socialismo en el mundo bipolar se vio obligado a impedir los actos arbitrarios de este Estado Imperial en contra de Cuba.

A fin de poder evaluar de modo objetivo sus intereses nacionales a la luz de la distribución de poder. Es decir, todo Estado debe ir en pos de su interés nacional «definido en términos de poder» (Morgenthau, 1952, p. 964), porque ésa es la vía más acertada hacia la seguridad y la supervivencia del modelo socialista comunista en el mundo

CONCLUSION

El tema de interés nacional ha sido el centro de un controversial debate entre liberales y realistas debido a su papel fundamental en las acciones de los Estados en el escenario internacional. Por un lado el interés nacional es un tema defendido porque es una seductora postura para entender el dinamismo del mundo cambiante post Wesfalia. El interés nacional es muy subjetivo y está sujeto a interpretaciones del sujeto en algún momento dado, ya que después de Westfalia la frase razón de estado o interés nacional ha estado en el centro de los discursos de los internacionalistas y agentes de Estados.

Los intereses nacionales no son formulados ni deducidos de la estructura del sistema internacional y después dotados de legitimidad, más bien su legitimidad es conferida en el proceso articulación y de su construcción social.

La creación de representaciones de situaciones particulares, que involucran, intereses nacionales, origina la articulación de elementos lingüísticos y la interpelación de individuos en posiciones de sujeto que ya tienen sentido. De esta manera la producción de los intereses nacionales es, simultáneamente, la creación de consenso popular.