10 May

Por: Tatiana Tarapata

El día 7 de mayo, en el Gran Palacio del Kremlin, engalanado para la ocasión y acompañado de la participación militar, el mandatario ruso Vladimir Putin ha asumido por cuarta vez consecutiva su mandato en Rusia, un mandato que lo mantendrá en el poder hasta el año 2024 tras un lapso de 18 años al frente de la nación rusa como su jefe de Estado.

Vladimir Putin fue reelegido como presidente en las elecciones del mes de marzo con el 76,7 % de la totalidad de votos, considerado como el mejor resultado obtenido desde el año 2000 cuando llegó al poder en su primer mandato, elecciones que precisamente fueron calificadas por la comisión electoral como transparentes. Sin embargo, esta calificación fue contrariada por parte de la oposición y una serie de ONG’s presentes quienes, según varios medios internacionales, denunciaron una gran serie de irregularidades, tales como urnas completadas de manera ilegal o electores que se vieron en la situación de ejercer sus votos debido a la presión de sus jefes. Lo anterior acompañado de otro tema crítico y es que a su mayor rival, Alexei Navalny, le fue prohibido presentarse a las elecciones después de una serie de importantes incidentes.

A propósito del tema, ¿cuáles son las promesas de trabajo de Vladimir Vladimirovich Putin? El mandatario ruso es calificado por muchos como un líder a quien se le atribuye la devolución de la grandeza a Rusia, esto fundamentalmente debido al aporte económico producido por los hidrocarburos. Putin, dentro de sus promesas de trabajo, afianzó trabajar fuertemente para la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos rusos, sin descuidar por supuesto la parte internacional, evidenciando que la Federación rusa es un actor fuerte y decisivo dentro de la comunidad internacional como lo ha constatado en el último tiempo estando en primera línea internacional en el ojo de las tensiones con los países occidentales.

Durante la realización de la campaña política, el mandatario se enfocó en la reducción de los gastos militares entre los años 2018 y 2019, además de desmentir la presencia de una nueva carrera armamentística. Asimismo, como lo ha dejado evidenciado también el analista Dmitri Orechkin, el principal objetivo del cuarto mandato presidencial de Putin se centra en que la comunidad internacional tome en cuenta los intereses rusos y acepte las conquistas ya realizadas, dejando de lado el enfoque en la anexión de nuevos territorios.

A pesar de las promesas y el inicio del cuarto mandato presidencial, Putin ha estado envuelto en fuertes críticas, especialmente, por los insuficientes esfuerzos para lograr la diversificación de la economía rusa. Empero de la existencia de una economía estable dentro de la nación rusa, esta estabilidad presenta serios desafíos por las actuales y más fuertes sanciones estadounidenses, por lo que la situación económica se tornará más compleja en la Federación rusa.

Por otra parte, en los últimos años, la política interna de Rusia se ha visto caracterizada por la existencia de un estilo autoritario, reflejado esto en una intimidación de la sociedad civil, la imposición de restricciones a la libertad de reunión, así como un mayor control sobre las redes sociales. A lo anterior hay que sumarle el importante tema de la lucha contra la corrupción que, de acuerdo con la opinión de Manfred Hildermeier de la Universidad de Göttingen, quien cree que el sistema se volverá aún más autoritario, acercándose arriesgadamente hacia un actuar dictatorial.

Respecto de la política exterior de Rusia, Moscú apostará por continuar en el camino de volverse una potencia aún mas fuerte dentro del contexto internacional actual. De acuerdo con la opinión de varios expertos, la Federación rusa conservará su política de distanciamiento referente a Occidente, sin embargo, apostará por la suficiente cercanía para no descuidar los intereses existentes. A esto hay que sumarle otro punto fundamental y es que esta confrontación Este-Oeste se ha destacado aún más gracias a las acusaciones por parte de Reino Unido hacia Rusia debido al envenenamiento de un ex espía ruso dentro del territorio británico, acusación que precisamente ha sido negada por parte de Rusia.

Un tema que ha surgido a raíz del cuarto mandato de Putin es si será el último como Presidente de la Federación de Rusia, ya que la Constitución rusa no permite dos mandatos presidenciales consecutivos, por lo que en esta ocasión Putin deberá decidir si procede a modificar la Constitución o decide retirarse. Lo cierto es que independientemente de esta decisión, inevitablemente se producirá un cambio trascendental en el país ruso. ¿Será este el momento decisivo para la carrera política de Putin y una profunda transformación para la nación rusa? Los próximos seis años serán los testigos de lo anterior.

De esta manera, la situación actual es que Putin juró el lunes como presidente de Rusia para continuar como su líder por otros seis años consecutivos en medio de un firme respaldo popular, el cual se encuentra opacado por las constantes tensiones con Occidente acompañado esto de una economía frágil sumado a una inseguridad e incertidumbre referente a lo que sucederá cuando el cuarto mandato finalice. Exclusivamente el tiempo y la toma de decisiones serán los protagonistas principales del porvenir de la nación rusa.

Fuente: www.elmundo.cr